Ecuador: En Tulcán hay expectativa ante el aviso de una reapertura fronteriza con Colombia luego de relajar restricciones por el COVID-19

El anuncio sobre la posible apertura del puente internacional de Rumichaca, en Carchi, en el norte de Ecuador, genera expectativas en sectores productivos y el comercio de la frontera ecuatoriano-colombiana.

Juan Francisco Espinoza, director general de la oficina de Migración Colombia, dijo que según el Decreto 1168 del 25 de agosto de 2020, los pasos fronterizos terrestres, marítimos y fluviales de Colombia permanecerán cerrados hasta el 1 de octubre de 2020. Agregó que durante este mes evaluarán si efectivamente habría una reapertura en el mes previsto.

Álex Chamorro, presidente de la Cámara de Comercio de Tulcán, sostuvo que la reapertura beneficiaría económicamente a Ecuador y a Colombia, pero alertó sobre la adopción de protocolos sanitarios homologados para minimizar el riesgo de contagios de COVID-19.

El directivo estimó que el destrabe de la movilidad provocaría una avalancha de compradores que saldrían del interior de Ecuador con ruta a Ipiales y a Pasto (Colombia), bajo el paraguas de una falsa información sobre los beneficios del diferencial cambiario y aparentes precios bajos.

«Los ecuatorianos no podemos seguir dependiendo de los productos y artículos colombianos que ingresan de contrabando, porque no tienen garantías, corren el riesgo de que sean retenidos por la Aduana y su calidad no es garantizada», enfatizó Chamorro.

A Ipiales, los ecuatorianos llevan atún, sardina, huevos, arroz, cobijas, sábanas, ropa, bebidas gaseosas, licor, gas, gasolina, diésel… De Ipiales ingresan al país dispositivos electrónicos, café, aceite, electrodomésticos, cárnicos, papel higiénico, vestuario, calzado…

En Tulcán, el bloqueo del paso fronterizo y la emergencia sanitaria habrían mejorado las ventas en un 50 % –desde la instauración del semáforo amarillo–, debido a que no se ha podido ir por productos al vecino país.
Sin embargo, no todos son beneficiarios. Chamorro aseguró que unos 1000 comerciantes formales pasaron a la informalidad y hoy han incursionado en el contrabando, utilizando las trochas.

La falta de programas productivos, carencia de proyectos que orienten a comerciantes y productores y las casi nulas políticas locales de reactivación económica desmejoran la situación en Carchi, provincia que fue declarada deprimida económicamente por el expresidente Rafael Correa.

Esperan a ecuatorianos

Álvaro Cabezas, comerciante de Ipiales, calificó las pérdidas como incalculables ante el cierre de la frontera con Ecuador. Pero se mostró confiado de un pronto retorno de los clientes ecuatorianos.

«Viajan a nuestro país atraídos por la canasta familiar, electrodomésticos, llantas, vestuario, calzado, accesorios y repuestos de vehículos, tecnología, telefonía celular, entre otros», expuso.

El comercio internacional y el transporte de carga no se han visto mayormente afectados, ya que han venido operando con restricciones en horarios, movilizando las mercancías hacia las dos naciones.

En Colombia también ansían retomar el comercio

Delegados de las Cámaras de Comercio de Ipiales y Pasto y la Federación de Comerciantes de Colombia en Nariño prevén reunirse con autoridades del Gobierno central para afinar los protocolos biosanitarios antes de la apertura de Rumichaca.

Hay optimismo y esperanza en los 12 000 propietarios y administradores de los locales existentes en la fronteriza ciudad de Ipiales, donde afirman que el 80 % de compradores frecuentes son de nacionalidad ecuatoriana.

Jeimy Termal, directora de la Cámara de Comercio de Ipiales, dijo que las pérdidas oscilan entre el 70 % y 80 %.

Los comerciantes alistan ofertas. Está prevista la creación de un Bulevar Outlet.

El 1 de septiembre terminó la cuarentena y aislamiento en Colombia, posibilitando que los locales atiendan hasta las 18:00.

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