Quiteños aguardan horas por atención por síntomas asociados a coronavirus.

Desde la madrugada, de pie o sentados en la vereda, decenas de personas aguardan el inicio de atención en 21 puntos fijos instalados por el Municipio de Quito, en el sur, centro y norte de la ciudad, para pacientes con sintomatología respiratoria asociada a COVID-19.

Algunas personas este lunes 27, usando mascarilla, hacían fila en los exteriores de la Unidad Educativa Sucre. Afirmaban padecer dolores de cabeza, huesos y fiebre, mientras otras que estuvieron en contacto con infectados, para descartar o confirmar la enfermedad.

Brigadas barriales

Martha Gordon, de la secretaría de Salud del Cabildo quiteño, mencionó que hacen exámenes físicos, clínicos, entre los que se incluyen pruebas rápidas, y preguntas vinculadas a la enfermedad. Como resultado, un 10% ha resultado positivo. Si su sintomatología es moderada se lo refiere al hospital temporal Quito Solidario, que se ubica en el parque Bicentenario, donde efectúan pruebas con hisopado. Si es grave han sido enviados a hospitales.

El horario de atención inicial era de 08:00 a 16:30 pero no se descarta que inicie antes.

Unas 1000 personas ya han recibido atención.

«Tenemos una gran demanda en los sitios grandes: Quitumbe, Calderón, Julio Moreno. Tenemos gran cantidad de gente que está madrugando y espera algunas horas la atención pero esto se está corrigiendo con la educación que se está dando a través de varios mecanismos y audiovisuales y también locales con los líderes barriales para que la gente en realidad que tenga sintomatología sea la que se movilice porque estamos teniendo una gran cantidad de pacientes asintomáticos que solo buscan una prueba o con síntomas leves que acuden, incluso para solventar alguna duda, que tengan», acotó.

Sostuvo que en Quitumbe, el número de médicos aumentó.

Las brigadas barriales que son la segunda fase del proyecto se implementarían desde mañana. Ellos irán por los domicilios haciendo un seguimiento a aquellos que han sido remitidos con aislamiento en casas.

David Larreátegui, docente médico de la Universidad de las Américas (UDLA), indicó que lo ideal es identificar en el barrio a la gente que se empieza a enfermar y tratarlos de forma inmediata. Se los debe apoyar con la provisión de alimentos.

El galeno agregó que aunque es tardía la implementación de esa estrategia hay que tomar en cuenta que el sistema sanitario está al tope.

De su parte, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional analizó el resultados del reforzamiento de los operativos de control en las parroquias Belisario Quevedo, Calderón, Cotocaollao, al norte; Centro Histórico, en el centro; Chillogallo, Guamaní y La Magdalena, al sur, donde se presentan más casos de coronavirus.

Se halló a varias personas sin cumplir con las normas de bioseguridad, locales sin licencia de funcionamiento o haciendo mal uso de la misma como vender bebidas alcohólicas, fiestas clandestinas, actividades deportivas y grupales en canchas y parques, libadores y aglomeraciones.

Larreateguí consideró que todos los controles a fin de mantener el aislamiento son eficaces. «Si sigues teniendo gente que se reúne y no respeta el distanciamiento vas a seguir teniendo casos. Esto no va a parar nunca», indicó el médico.

Transmisión comunitaria activa

El viceministro de Salud Pública, Xavier Solórzano, afirmó que hay una transmisión comunitaria activa del virus a nivel nacional. Insistió en que en mayo y junio, hubo desplazamiento de entre el 50% y el 60% de personas que tenían confirmado coronavirus mediante pruebas PCR aunque debían guardar confinamiento domiciliario.

«Imagínense la cantidad de contagios que se produjeron…», acotó Solórzano.

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