Hospitales de Ibarra van llegando a su capacidad; autoridades piden cuidarse.

Ibarra continuará en semáforo amarillo y no irá al color verde fue una de las recomendaciones efectuadas en la reunión del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal.

Sin embargo, Salomé Gordillo, responsable de la Unidad Médica Asesora de Ibarra, después de un amplio análisis, advirtió que de continuar con un elevado número de casos COVID-19 sería necesario retornar al tono rojo.

“Si no hay compromiso de la población para adoptar las medidas preventivas la curva de crecimiento puede ser alarmante, más aún cuando la primera semana de julio sería la más alta y podría colapsar a los hospitales”, insistió.

Según las autoridades sanitarias de Imbabura hay una tasa de ataque mayor, pese a que están en espera de más de 130 pruebas.

La tasa de letalidad está en ascenso (de marzo a junio), registrándose el pico más alto de 5,75 %.

Datos preliminares del Distrito de Salud establecen que de los casos sospechosos registrados en Ibarra fueron realizadas 830 pruebas PCR, de esas 328 dieron positivo con una tasa de progreso del 39,5 %. En las 10 parroquias de la capital imbabureña existen 272 casos que evidencian un franco ascenso, de acuerdo con los especialistas, afectando más a personas de 20 a 49 años con 19 decesos.

Pablo Bolaños, del Distrito de Salud Ibarra, señaló que el avance de los contagios son por las personas que están en los cercos epidemiológicos y ciudadanos sin ningún tipo de nexo epidemiológico, implicando aquello en una circulación comunitaria.

Sugirió que las personas de grupos vulnerables estén en casa.

Para Gordillo no hay una cifra alarmante de fallecidos, ya que se está haciendo un seguimiento a los cercos y por el tratamiento a los asintomáticos. No obstante, dijo que los hospitales San Vicente de Paúl (83 %) y del Seguro Social están llegando a su capacidad y requieren de más respiradores e insumos.

El prefecto Pablo Jurado dijo que el sistema de hospitales de Imbabura está al filo y sostuvo que la morgue del hospital San Vicente de Paúl está llena, razón por la que dispuso al equipo médico de la Prefectura analizar la posibilidad de adaptar refrigeración a un vagón del ferrocarril o un contenedor.

Frente a esa afirmación, Salomón Proaño, responsable del sanatorio, aclaró que el depósito de cadáveres no está colapsado a la fecha.

Datos

  • En mayo hubo 3,5 casos por día, mientras en junio se dan 6,9, citó Bolaños.
  • Entre las estrategias que están en marcha consta la masificación de pruebas, tratamiento básico a pacientes con resultados positivos, aislamiento a personas (55 años y grupos vulnerables), y medidas de bioseguridad y aislamiento. 

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